Saltar al contenido

Leyendas de terror La fiesta del piso de abajo

Leyendas de terror La fiesta del piso de abajo

Recientemente en el edificio en donde vivía Mario, se habían mudado unas muchachas jóvenes a las que les encantaba organizar reuniones los fines de semana. Las fiestas eran demasiado ruidosas y no terminaban hasta pasadas las cinco de la madrugada.

Algo que no he comentado, es que Mario sufría de insomnio, mas no quería someterse a un tratamiento con fármacos, pues temía volverse “resistente” a las sustancias que su médico le prescribiera.

Era sábado por la noche y el hombre se disponía a meterse a la cama. Buscó en su buró sus tapones de goma, más en ese momento recordó que había tirado a la basura el último par la semana pasada.

- ¡Ahora ni siquiera podré intentar dormitar! Lo peor es que si bajo y les llamó la atención a estas chicas, únicamente conseguiré que me digan una retahíla de insultos, puesto que ni la policía ha podido hacer nada las veces en las que la he llamado. Pensó.

Se tapó sus oídos con unos pedazos de algodón y sobre su rostro colocó una almohada. Minutos después cerró los ojos, pero todavía seguía escuchando la música estridente del apartamento de abajo.

De pronto, las notas musicales cesaron y sólo se alcanzaron a oír una serie de alaridos, cual si se tratara de una situación que ocurre en leyendas de terror.

- Eso no lo voy a soportar. Pueden hacer todo el ruido que quieran en su casa, pero salirse al pasillo ya es demasiado. Gritó Mario mientras se ponía su bata.

Salió de su departamento, y sólo pudo bajar algunos escalones, pues vio que el edificio estaba lleno de cuerpos destrozados. Se podían ver, piernas, brazos, torsos y cabezas por doquier.

Luego el sujeto giró la cabeza y observó a un zombi que estaba parado detrás de él. Mario quiso correr, pero las piernas no le respondieron. Poco después, la horripilante criatura le cercenó un brazo y el pobre hombre murió al saltar al vacío, para intentar salvarse.